El juez federal Luciano Martin Poderti fue destituido de su cargo este jueves por un Jurado de Enjuiciamiento que falló en su contra en el juicio político por el robo de 144 monedas de oro mientras era secretario del Juzgado Federal N° 2 de San Isidro.
El veredicto del juicio político sobre el magistrado que integraba el Tribual Oral Federal de Mar del Plata -fue suspendido en septiembre- se leyó este mediodía en el Consejo de la Magistratura de la Nación. El fallo obtuvo una mayoría ajustada, con cinco votos a favor de la remoción, el mínimo necesario.
Ahora Poderti se quedó sin fueros y, de avanzar la causa penal en su contra por el robo -que ya fue elevada a juicio en la Justicia Federal de San Martín-, podría quedar detenido.
Las monedas de oro y el juicio político
La acusación contra Poderti no solo fue por la sustracción de una fortuna cercana a los 190.000 dólares, sino también por el incumplimiento del deber de custodia que le correspondía, ya que era el único que tenía acceso a la caja de seguridad donde se resguardaban los bienes secuestrados.

Las monedas pertenecían a un imputado y estaban secuestradas en el marco de una causa por narcotráfico que tramitaba el juez de San Isidro Lino Mirabelli, por entonces jefe y amigo del acusado.
El jury que desplazó al camarista del TOF marplatense lo encabezaron los jueces José María Escobar Cello -presidente- y Víctor Arturo Pesino. Y lo completaron los senadores Rodolfo Suarez y Jesús Fernando Rejal, los diputados Manuel Quintar y Agustina Lucrecia Propato y el abogado federal matriculado Antonio Manuel Estévez.
El desplazamiento se decidió por mayoría y hubo dos disidencias -de los legisladores Rejal y Propato- que plantearon la postergación del juicio político hasta tanto se resuelva la causa penal contra el juez.
Los jurados que votaron por la remoción determinaron en su fallo que Poderti “incumplió con normas esenciales, inherentes a su función, defraudando la confianza de su superior y de sus pares”.
También plasmaron en el veredicto que el magistrado “ha perdido la credibilidad” y que “el manto de desconfianza que se cierne sobre el doctor Poderti ha sido provocado por su propia inconducta”.

Aunque el faltante de las monedas, ocurrió mientras era secretario del Juzgado y no juez, “el estado de sospecha perdura aún ahora”. Por esa razón “ya no es digno de continuar representando tan alta investidura”, entendió el jury.
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