Durante años, el agua embotellada fue vista como una categoría básica, con poca diferenciación y dominada por el precio. Sin embargo, el escenario ha cambiado: hoy el mercado peruano muestra una competencia marcada por márgenes atractivos, una logística cada vez más afinada y estrategias claras de segmentación por canal y formato.
De acuerdo a información elaborada por Club Marketing Arequipa y Benjamin Justo, los datos más recientes sobre participación de mercado revelan un sector que dejó atrás la lógica del simple “commodity”. Las marcas ya no solo compiten por volumen, sino por cobertura, posicionamiento y eficiencia operativa, en un contexto donde el consumo aún es bajo frente a otros países de la región.
Un negocio más rentable de lo que parece
En el canal retail, el litro de agua embotellada suele venderse alrededor de S/ 3,0. Detrás de ese precio, los costos industriales —que incluyen captación, envase, producción y logística— se ubican en torno a S/ 1,5 por litro, lo que deja un margen considerable para las empresas del sector.
La utilidad estimada por litro oscila entre S/ 1,50 y S/ 1,80, con un margen bruto cercano al 55%–60%. Esta rentabilidad tiende a incrementarse en formatos de mayor volumen, como los bidones de 20 L, donde el menor uso de materiales reduce el costo unitario y mejora el desempeño financiero del producto.

Purificada o mineral: las diferencias que sí importan
A simple vista, para muchos consumidores “el agua es agua”. No obstante, en el mercado existen diferencias clave que influyen en la estructura de costos y en el posicionamiento de las marcas, aunque no siempre sean evidentes en el punto de venta.
Las marcas líderes como Cielo, San Luis, Loa y San Carlos se concentran principalmente en agua purificada, una opción menos costosa de producir. En contraste, San Mateo, Benedictino y Socosani apuestan por agua mineral, un segmento con mayores exigencias en origen y tratamiento, que apunta a un perfil de consumidor distinto.
Cielo lidera el mercado peruano por volumen
En términos de participación de mercado por volumen durante 2024, Cielo encabeza el ranking con 36%, apoyada en una estrategia de precios competitivos y una amplia cobertura a nivel nacional. Su liderazgo se sostiene en la capacidad de llegar a distintos canales con eficiencia.
San Luis ocupa el segundo lugar con 27%, respaldada por la fortaleza de la red de distribución de Coca-Cola. Más atrás se ubican San Mateo con 12%, San Carlos con 9% y Loa con 8%, mientras que otras marcas concentran en conjunto el 3% restante del mercado, lo que refleja un escenario dominado por pocos actores de gran escala.

Un mercado con espacio para crecer y diversificarse
Pese a la competencia, el consumo per cápita de agua embotellada en Perú sigue siendo bajo: apenas 25 L al año, muy por debajo de países como Argentina con 100 L, Chile con 61 L o Uruguay con 174 L. Esta brecha sugiere un amplio margen para el crecimiento del mercado en el mediano plazo.
A ello se suma el avance de nuevas subcategorías, como las aguas saborizadas, que comienzan a ganar terreno frente a jugos y gaseosas. Proyecciones de Euromonitor anticipan un crecimiento de tres dígitos para este segmento, lo que refuerza la idea de que el agua embotellada ya no es solo un producto básico, sino un negocio en plena transformación.