A dos semanas del Viernes Santo, el debate sobre los feriados irrenunciables volvió a encenderse luego de que el año pasado grandes cadenas de retail decidieran abrir sus puertas ése día. El arzobispo de Santiago, Fernando Chomalí, hizo un llamado a respetar dichas fechas asegurando que quienes van a trabajar esos días “son los más pobres”, y este martes la presidenta de la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC), Susana Jiménez, pidió derechamente eliminarlos asegurando que representan una “merma importante” para la economía del país.
“A nosotros nos preocupa que hayan feriados irrenunciables tanto sea porque son feriados o son periodos electorales (…) Lo cierto que eso genera una merma muy importante, no solo para la actividad del comercio, también para sus colaboradores, y genera incentivos para que finalmente la preferencia de consumo de las personas se canaliza a través de la informalidad”, sostuvo Jiménez luego de una reunión con representantes de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), la Cámara Nacional de Comercio (CNC) y otros gremios empresariales.
“Nosotros, por el contrario, creemos que es importante mantener la libertad de emprendimiento, los propios colaboradores muchas veces así lo requieren porque son días de mayores ventas y eso también redunda en sus propias remuneraciones y, por lo tanto, nosotros abogamos porque se elimine la irrenunciabilidad de esos feriados, y no se asuman otros nuevos”, complementó.
De paso, la dirigenta sostuvo que también tienen observaciones a la Ley de 40 Horas, particularmente en su repercusión en las pequeñas y medianas empresas, y aseguró que están dispuestos a dialogar al respecto a fin de que su implementación sea gradual y dentro de la normativa promulgada.

La negativa del Gobierno
Sin embargo, esta jornada el ministro de la Secretaría General de la Presidencia, José García Ruminot, le dio un portazo a la iniciativa de los gremios empresariales, señalando que el gobierno no tiene pensado hacer ningún cambio sustancial al respecto.
“No estamos pensando nosotros en mover ninguno de esos feriados irrenunciables”, manifestó taxativo, a fin de despejar dudas.
“Es una conversación que no la tendremos resuelta de aquí al próximo Viernes Santo. Yo, como católico, siempre busco acoger los llamados de la Iglesia; sin embargo, la economía chilena hoy recibe una cantidad importante de turistas en estos feriados largos”, remató la autoridad.