
El alto al fuego acordado entre EEUU e Irán días atrás lejos estuvo de terminar la tensión en Medio Oriente. El acuerdo mostró su debilidad, luego de que ambos lados del mostrador elevaran reclamos sobre el alcance de la tregua temporal. Entre los principales puntos de demanda, desde Teherán exigieron que el acuerdo incluya al Líbano, a raíz de la persistencia de los ataques de las fuerzas israelíes sobre la capital, Beirut. Inicialmente, el presidente estadounidense Donald Trump aseguró que dicho conflicto «era una escaramuza separada» aunque tras las amenazas iraníes, el líder republicano busca llegar a un entendimiento que reabra definitivamente el estrecho de Ormuz.
El Ejército estadounidense anunció que impondrá un bloqueo a todo el tráfico que entre y salga de los puertos iraníes en el estrecho de Ormuz, en cumplimiento de la exigencia de Trump tras el fracaso de las negociaciones.
Teherán ha prometido tomar represalias contra cualquier buque militar que se encuentre en el estrecho. Nuevas amenazas: el presidente de EE.UU. reiteró que podría intensificar la ofensiva si no hay acuerdo y aseguró que “podría acabar con Irán en un día”.

A más de seis semanas del inicio del conflicto entre Estados Unidos e Irán, y pese a un frágil alto el fuego, los efectos económicos ya se sienten con fuerza puertas adentro. La «grieta» entre los que apoyan la guerra y los que la rechazan se profundiza.
El aumento del precio del combustible, impulsado en gran parte por la crisis en el estrecho de Ormuz, se convirtió en una de las principales preocupaciones de los ciudadanos, que ven cómo el conflicto internacional impacta directamente en su vida cotidiana.

Los bonos en dólares abrían con mayoría de bajas en Wall Street ante el fracaso de las negociaciones en Medio Oriente. Los precios del petróleo se dispararon luego de que Estados Unidos decidió imponer un bloqueo al transporte marítimo iraní, mientras el dólar subía y las acciones y los bonos a nivel global bajaban.

Las ventas de las mayores marcas de lujo europeas se redujeron en Dubái y Abu Dabi, ya que el conflicto en Medio Oriente ha afectado al mercado de mayor crecimiento del sector, en el último revés para la industria de u$s400.000 millones cuyo valor se ha contraído en los últimos tres años.
Estados Unidos prepara un bloqueo naval contra Irán en el estrecho de Ormuz que, según expertos, será una operación militar de gran envergadura y duración indefinida, con capacidad de escalar el conflicto regional y afectar el flujo global de petróleo.
«Disfruten los precios actuales en las gasolineras. Con el llamado ‘bloqueo’, pronto añorarán pagar entre cuatro y cinco dólares por galón», afirmó el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Bagher Ghalibaf, en un mensaje en X, en respuesta a la orden de Donald Trump de imponer un bloqueo naval en el estrecho de Ormuz.
Ghalibaf, que lideró la comitiva de Irán que se reunió con el vicepresidente estadounidense J.D. Vance la semana pasada, advirtió que la medida podría tener repercusiones negativas para los consumidores estadounidenses, lo que resultaría en precios más altos del combustible.
También incluyó una ecuación matemática que sugería que el aumento de precio sería un incremento compuesto y no lineal.
Turquía dijo el lunes que los aliados de la OTAN deberían aprovechar su cumbre de julio en Ankara para restablecer las relaciones con el presidente estadounidense, Donald Trump, y prepararse para una posible reducción de la participación de Estados Unidos en la Alianza.
Trump lleva años criticando a la OTAN y la semana pasada amenazó con retirar a Washington de la alianza debido a la negativa de los miembros europeos a enviar buques para desbloquear el estrecho de Ormuz, cerca de Irán.
El ministro de Asuntos Exteriores, Hakan Fidan, dijo que Turquía creía que Trump asistiría a la cumbre de líderes de la OTAN los días 7 y 8 de julio debido a su «respeto personal» por el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.

El mercado de criptomonedas opera con leves caídas este lunes, mientras la atención se centra en las novedades sobre la guerra en Medio Oriente. En este marco, Bitcoin (BTC) se sostiene sobre u$s70.000, según Binance.

Keir Starmer aseguró que trabaja junto a Francia, España y “otros socios” para garantizar la navegación. «EEUU no puede dictar cómo otros deben gestionar sus asuntos”, manifestó.

El presidente Donald Trump consiguió un imposible: un cese de hostilidades, precario y prendido de alfileres, pero palpable. El jueves fue el primer día que no hubo ataques iraníes contra Israel y los Emiratos Árabes desde que comenzó la guerra el 28 de febrero, confirmó Ian Bremmer de Eurasia Group, la principal consultora de riesgo político global del mundo. Y Trump lo celebró como una victoria. E Irán, también. Una ofensiva militar no habría podido conseguir un resultado mejor en un tiempo tan corto.

El WTI y el Brent trepan alrededor de 8% luego de que se frustraran las negociaciones para la paz en Medio Oriente y EEUU anunciara trabas a los puertos iraníes. En Asia y Europa, los mercados se tiñen de rojo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, junto con el ejército de Estados Unidos, anunciaron el inicio de un bloqueo marítimo total contra los puertos y zonas costeras de Irán a partir de este lunes, tras el fracaso de las negociaciones del fin de semana con Teherán para alcanzar un acuerdo de paz y el riesgo de ruptura del alto el fuego en la guerra de Medio Oriente.
El Comando Central declaró que el bloqueo estadounidense, que comenzará desde las 11 am (hora argentina), se aplicará «de manera imparcial contra los buques de todas las naciones que entren o salgan de los puertos y zonas costeras iraníes, incluidos todos los puertos iraníes en el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán».

El papa León XIV afirmó hoy que no tiene “ningún temor a la administración Trump” y que seguirá pronunciándose después de que el presidente estadounidense criticara sus comentarios sobre la guerra con Irán.
“No entraré en debates. Lo que digo no pretende ser un ataque contra nadie”, declaró el papa León XIII a los periodistas en el avión papal. “Invito a todos a buscar maneras de construir puentes de paz y reconciliación, a buscar formas de evitar la guerra siempre que sea posible”.
El pontífice prometió “continuar con lo que creo que es la misión de la Iglesia en el mundo actual”. “No le temo a la administración Trump ni a proclamar con firmeza el mensaje del Evangelio, que es para lo que creo que estoy aquí, para lo que la iglesia está aquí. No somos políticos, no abordamos la política exterior desde la misma perspectiva que él. Pero sí creo en el mensaje del Evangelio, como pacificador».
