El sector editorial en Francia atraviesa una crisis sin precedentes tras el anuncio de que más de 170 escritores y periodistas abandonarán el Grupo Hachette. La medida es una protesta directa contra el despido de Olivier Nora, histórico director del sello Grasset, cuya salida es atribuida a la influencia de su propietario, el multimillonario conservadorVincent Bolloré.
Entre los firmantes de esta desbandada destacan figuras de renombre como Virginie Despentes, Bernard-Henri Lévy y Vanessa Springora, quienes decidieron no volver a publicar en ninguna editorial del grupo ante lo que consideran una amenaza a la independencia creativa. La gravedad del conflicto escaló hasta el Palacio del Elíseo, donde el presidente Emmanuel Macron intervino públicamente para reivindicar el «pluralismo ideológico» frente a la concentración del poder mediático.
Noticia en desarrollo.-