
El Comando Central informó que también dejó fuera de servicio una embarcación y difundió imágenes de las operaciones realizadas desde el barco de asalto anfibio USS Boxer
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó este lunes que las fuerzas estadounidenses redirigieron siete buques comerciales y dejaron fuera de servicio otra embarcación como parte de las operaciones destinadas a reforzar el bloqueo naval impuesto sobre los puertos iraníes. La medida forma parte de la campaña militar lanzada por Washington para restringir el tráfico marítimo vinculado con Irán en el estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más importantes del mundo.
A través de un comunicado publicado en la red social X, el mando militar estadounidense señaló que las operaciones continúan desde el mar Arábigo con el apoyo del buque de asalto anfibio USS Boxer.
“El 20 de julio, las fuerzas estadounidenses han redirigido siete buques comerciales y han inutilizado a otro para evitar que partieran o arribaran a los puertos iraníes”, indicó el CENTCOM.
La institución agregó que efectivos desplegados a bordo del USS Boxer mantienen operaciones aéreas durante el día y la noche mientras se ejecuta el bloqueo naval contra Irán.
El anuncio representa una actualización de las medidas adoptadas por Washington desde que restableció, el pasado 14 de julio, las restricciones marítimas contra la república islámica.
Las autoridades estadounidenses no ofrecieron detalles sobre la identidad de las embarcaciones afectadas por las interceptaciones ni precisaron el lugar exacto donde fueron desviadas o inmovilizadas.
El comunicado fue difundido el mismo día en que trascendió un nuevo incidente en el estrecho de Ormuz que involucró a dos petroleros operados por una empresa griega.
Petroleros griegos
De acuerdo con información proporcionada por la consultora especializada MARISKS, los buques cisterna Kavomaleas, con bandera de Malta, y VLCC Acheloos, registrado en Liberia, fueron alcanzados por misiles mientras navegaban por el corredor sur del estrecho frente a las costas de Omán.
Ambas embarcaciones son operadas por la compañía Dynacom, con sede en Atenas, y fueron atacadas casi de manera simultánea durante la noche. Hasta el momento, las autoridades no han identificado el origen de los proyectiles.
En el caso del Kavomaleas, dos misiles impactaron en la sala de máquinas, lo que provocó un incendio que pudo ser controlado mediante los sistemas automáticos de extinción del propio buque. Posteriormente, la tripulación abandonó la nave y fue rescatada sin sufrir lesiones.
El Acheloos, por su parte, recibió el impacto de un misil en la popa, lo que ocasionó daños estructurales. A pesar de la avería, el petrolero logró dirigirse a una zona de fondeo y todos sus tripulantes permanecieron a salvo.
