El ministro de Economía, Luis Caputo, sostuvo que el “adelantamiento” puede ser de USD 7.000 millones y que por inversiones RIGI y balanza comercial proyecta más de USD 9.000 millones.
Con un año de anticipación a las elecciones presidenciales, el Gobierno ya calcula cómo enfrentar una eventual corrida cambiaria similar a la que se registró en la previa a los comicios legislativos de 2025. En el equipo económico ya calcularon que el adelantamiento de la demanda de divisas puede llegar a USD 7.000 millones y confían en los ingresos por inversiones y la balanza comercial, además de los buffers que el ministro de Economía, Luis Caputo, ubicó en USD 75.000 millones.
El ministro de Economía habló durante el CFO Summit 2026, antes de viajar a París para participar del Argentina Week. Allí explicó que la presión cambiaria depende de los pesos disponibles en la economía —no del stock ya dolarizado— y que los ingresos proyectados por el RIGI y la balanza comercial superarían ese monto.
Caputo centró su exposición en el concepto de flujo. Según detalló, una parte del stock ya se encuentra dolarizada, por lo que la presión previa a una elección depende de los pesos que particulares y empresas destinan a la compra de divisas en cada período. El ministro sostuvo que la oferta monetaria controlada fija un límite para esa demanda.
La estimación oficial
La estimación del equipo económico contempla que, por motivos de demanda, la dolarización de carteras puede sumar hasta USD 7.000 millones antes de las elecciones presidenciales de 2027. Caputo aclaró que esa medición no toma el stock total de activos dolarizados, sino la variación posible de la demanda y de la oferta de divisas.
El ministro definió esa diferencia como una medición en términos de delta: el cambio adicional que puede producirse por una mayor búsqueda de cobertura, no el volumen de dólares que ya poseen los agentes económicos.

«Cuando la cantidad de dinero permanece controlada, las empresas y los particulares que deciden aumentar su posición en dólares deben reasignar recursos de otras finalidades», dijo el ministro Caputo
Caputo sostuvo que el adelantamiento de la dolarización no se financia con pesos nuevos. Según afirmó, cuando la cantidad de dinero permanece controlada -como dice el Gobierno que está-, las empresas y los particulares que deciden aumentar su posición en dólares deben reasignar recursos de otras finalidades.
El ministro identificó al capital de trabajo, o working capital, como uno de los fondos que pueden destinarse a esa cobertura. También señaló que la decisión implica un costo para quienes necesitan financiar su actividad a través de tasas de interés.
El adelantamiento de la dolarización no se financia con pesos nuevos (Caputo)
El funcionario agregó que el adelanto de compras en las elecciones del 2025 tuvo un costo para el sector privado. Según indicó, el proceso representó pérdidas cercanas a USD 2.000 millones. No detalló en su exposición la composición de ese cálculo, aunque lo relacionó con el costo de anticipar la dolarización.
“No estamos con el mandato del Banco Central de la República Argentina (BCRA) de ganarle plata al sector privado, sí de defender la moneda”, afirmó. Con esa frase, el ministro diferenció el objetivo que atribuyó al BCRA de las pérdidas que, según su descripción, enfrentaron quienes se cubrieron antes de las legislativas.
Caputo también planteó que el conocimiento de esa experiencia debería condicionar futuros movimientos de cobertura. Afirmó que el Gobierno está más preparado que en octubre del año pasado, aunque no precisó qué instrumentos no estaban disponibles entonces ni cuál fue la fecha exacta de su incorporación.
Aporte del RIGI y exportaciones
Frente a la posible dolarización adicional de USD 7.000 millones, el ministro contrapuso ingresos que proyectó en USD 9.000 millones. La cuenta, según explicó, excluye el stock de recursos ya disponible y se basa en dos fuentes: las inversiones dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones(RIGI) y el incremento de la balanza comercial de bienes y servicios.
Caputo dijo que esos recursos alcanzarían para superar el monto asociado a un eventual adelantamiento de la demanda de dólares. “Sin tener en cuenta nuestro stock, medido en términos de variación solamente por el impacto en las inversiones en el RIGI y lo que va a representar el incremento en la balanza comercial de bienes y servicios, ya vamos a tener USD 9.000 millones contra eventualmente USD 7.000 millones”, afirmó.
Los buffers
También Caputo enumeró como buffers las compras de reservas, el swap con China, el swap con Estados Unidos y la capacidad de actuación a través del dólar futuro. El conjunto de esos recursos, según sostuvo, suma USD 75.000 millones.
Sobre las compras de reservas por parte del BCRA, el ministro estimó una cifra conservadora de USD 20.000 millones. Aclaró que el monto podría ser superior, pero no precisó el ritmo de acumulación ni el período que tomó para esa proyección.








