Dos de los principales comercios minoristas de Japón incorporaron inteligencia artificial en el desarrollo de nuevos productos alimentarios, con resultados que van desde un canelé de boniato hasta una tarta de limón con sabor a pepinillos. La iniciativa muestra un uso concreto y acotado de esta tecnología en la industria alimentaria: generar ideas que los equipos humanos luego convierten en productos listos para consumir.Estos establecimientos forman parte del paisaje cotidiano del país y compiten con catálogos de productos que se renuevan con frecuencia. Según informó Euronews, ambas cadenas recurrieron a la IA para ampliar su capacidad de ideación y encontrar combinaciones que sus clientes aún no conocían, pero que podrían querer.Una de las cadenas orientó la IA con datos de ventas para reducir el riesgo comercialUna de las empresas introdujo sus cifras de ventas en el sistema de inteligencia artificial para guiar el proceso creativo.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.







