Aunque todavía lejos del pico de 2022, cuando la invasión de Rusia y el inicio de la guerra en Ucrania llevó los precios de los alimentos a la estratósfera, el precio mundial de la soja, que traducido a pesos en el mercado local tocó el máximo de los últimos tres años, está jugando muy a favor del gobierno de Javier Milei, como también lo están haciendo los precios del petróleo -multiplicados por el fortísimo aumento de la producción de Vaca Muerta- y de la minería. Hace dos meses Infobae destacó una elaboración del consultor Miguel Angel Broda que mostró que el gobierno disfrutaba -y lo sigue haciendo- de los mejores términos de intercambio -la relación entre el precio de los bienes que exporta e importa un país- de los últimos 125 años.
La soja se hizo mileísta y las tasas de interés se volvieron en contra: cómo afecta ese combo a los presidentes argentinos








