Una simulación por computadora descartó que la marca azul en el pecho izquierdo de Betsabé, en el famoso cuadro de Rembrandt, sea producto de un cáncer de mama, aunque el debate médico sobre la obra lleva más de cuatro décadas abierto y otras hipótesis todavía compiten por explicar la anomalía.En 1983, los cirujanos P. A. Braithwaite y D. Shugg analizaron Betsabé con la carta del rey David —terminada por Rembrandt Harmenszoon van Rijn en 1654 y conservada en el Museo del Louvre de París— y publicaron una hipótesis que cruzó el arte con la medicina: las alteraciones visibles en el pecho izquierdo de la figura femenina podrían ser compatibles con un cáncer de mama.
El posible hallazgo médico que un grupo de especialistas detectó en tres cuadros de Rubens conservados en el Prado








