Río Negro cuenta con una importante diversidad de aves residentes y migratorias, distribuidas en ambientes que van desde la cordillera hasta el mar. Su conservación forma parte de una política ambiental que combina presencia territorial, monitoreo, investigación, educación ambiental y protección de las áreas naturales donde estas especies encuentran refugio, alimento y sitios de reproducción. En este trabajo, los Guardas Ambientales cumplen un rol central a través de tareas de control, observación, registro de fauna, monitoreo y sensibilización. Su presencia permite generar información sobre las especies y detectar situaciones que requieran intervención, además de acompañar acciones de rescate, rehabilitación y regreso de fauna silvestre a su ambiente natural. Durante este año se realizaron distintos relevamientos de aves en el territorio provincial.
Fuente: Energía y Ambiente Río Negro — ver publicación original.








