Cuando el presidente Javier Milei comenzó a planificar su nuevo viaje a España, sabía que su visita tendría un fuerte tinte político, pero no se imaginaba que iba a coincidir con el momento en el que se empezarán a definir las candidaturas en el país europeo, con su amigo Sebastián Abascal como probable competidor de Pedro Sánchez, justo después de que otro de los dirigentes que apoyó, Flávio Bolsonaro, ganara la primera vuelta en Brasil. El mandatario nacional, que busca mantenerse como uno de los referentes de la derecha mundial, no descarta ahora volver a respaldar activamente a los líderes de VOX y del Partido Liberal, ya en el tramo final de ambas campañas.
Milei prioriza el plano internacional y el ala política se enfoca al máximo en construir puentes con los aliados








