Un equipo científico confirmó la existencia de un ecosistema coralino mesofótico vivo frente a la costa de Benín, en el golfo de Guinea, más de 60 años después de que los estudios disponibles lo consideraran probablemente muerto. La investigación publicada por Frontiers in Marine Science combinó registros históricos, sonar —una tecnología que utiliza ondas sonoras para detectar y medir objetos bajo el agua—, un dron submarino y cámaras de aguas profundas para localizar y observar el fondo marino. El hallazgo fue dirigido por Gérard Zinzindohoué, del Instituto de Investigaciones Pesqueras y Oceanográficas de Benín, junto con otros investigadores. El área examinada se encuentra a más de 50 metros de profundidad, fuera del alcance habitual de los arrecifes poco profundos.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.








