Más de 140 años después de que una ballena varara cerca de Basora, una ciudad del sur de Irak, un equipo encabezado por Rita Amaral, una investigadora, bióloga evolucionista y genetista de la conservación de origen portugués, especializada en mamíferos marino, propuso que las jorobadas residentes del mar Arábigo sean reconocidas como una cuarta subespecie. La propuesta plantea el nombre científico Megaptera novaeangliae indica para estos cetáceos. Hasta ahora se reconocen 3 subespecies de ballena jorobada: una del Atlántico Norte (M. n. novaeangliae), otra del Pacífico Norte (M. n. kuzira) y una tercera del hemisferio sur (M. n. australis). La decisión final, sin embargo, depende del comité de taxonomía de la Sociedad de Mamíferos Marinos.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.








