Limpiar una freidora de aire con utensilios abrasivos, agua en exceso o productos corrosivos puede deteriorar sus piezas y afectar su funcionamiento. La canasta, la bandeja, las resistencias y el interior del equipo acumulan grasa y restos de comida que deben retirarse con cuidado para evitar humo, malos olores y sabores residuales en las siguientes preparaciones. El mantenimiento importa porque la circulación de aire caliente depende de que las zonas internas permanezcan libres de residuos. Fabricantes como Kalley, Imusa y Oster recomiendan limpiar el aparato después de usarlo, sobre todo tras cocinar alimentos grasos. La rutina no exige productos especiales, aunque sí requiere evitar prácticas que puedan dañar el recubrimiento antiadherente o los componentes eléctricos. Nunca limpie la freidora mientras está caliente o conectada El primer error consiste en empezar la limpieza inmediatamente después de cocinar.
Lo que nunca debes hacer al limpiar tu freidora de aire para no dañarla








