La razón de por qué los seres humanos no pueden regenerar brazos o piernas perdidos, a diferencia de las salamandras y algunos peces, fue explicada por el investigador Junsu Kang, profesor asociado de Biología Celular y Regenerativa, de la Universidad de Wisconsin-Madison, en un artículo publicado por The Conversation. El análisis detalla cómo, tras una lesión, estos animales activan señales celulares y moleculares que reconstruyen tejidos completos, un proceso que en humanos termina habitualmente con la cicatrización. El estudio de esos mecanismos podría contribuir en el futuro a mejorar la reparación de tejidos en los seres humanos. Las salamandras pueden reemplazar una pata con huesos, nervios, vasos sanguíneos y músculos, de acuerdo con Development. Mientras que el pez cebra es capaz de recuperar aletas dañadas y reparar partes de órganos como el corazón y el cerebro, según la revista científica.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.








