Un nuevo diseño de batería para vehículos eléctricos podría prolongar su vida útil en más del 20%, al permitir que la corriente evite las celdas deterioradas en lugar de que estas limiten el rendimiento de todo el paquete. El hallazgo pertenece a investigadores de la Universidad Tecnológica Chalmers, en Suecia, y plantea una solución para uno de los problemas más persistentes del almacenamiento energético en autos de batería: el desgaste desigual de las celdas internas. Las baterías convencionales de vehículos eléctricos contienen numerosas celdas interconectadas que pierden capacidad de forma gradual con el uso. Como cada celda envejece a un ritmo distinto, basta con que una sola se debilite para restringir la capacidad utilizable de todo el conjunto. La nueva arquitectura resuelve esta limitación mediante interruptores electrónicos y sistemas de control inteligente que modifican, durante el funcionamiento del vehículo, la forma en que las celdas se conectan entre sí.
Este diseño inteligente podría extender 20% la vida útil de las baterías de autos eléctricos








