Un equipo internacional de investigadores identificó una especie bovina extinta, emparentada con los yaks actuales, tras analizar ADN antiguo de pequeños fragmentos óseos recuperados en la cueva de Denisova y otros yacimientos del sur de Siberia. El estudio, publicado en Current Biology y divulgado en Phys.org, reconstruyó la historia evolutiva de este animal mediante 20 genomas, conjuntos de información genética, que abarcan 200.000 años. La investigación fue desarrollada por especialistas del Centro de Paleogenética, una colaboración entre la Universidad de Estocolmo y el Museo Sueco de Historia Natural, junto con científicos de la Universidad de California en Santa Cruz y la Universidad de Viena. Los genomas reconstruyeron un parentesco perdido Las comparaciones entre el ADN recuperado y otros genomas de bovinos mostraron que los fósiles no pertenecían a una población conocida.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.








