La compañía manejada por Ricardo Depresbiteris, denunciada en la Justicia por lavado de dinero, desembarcó en ese país: ganó un contrato para recolectar los residuos en una parte de la ciudad capital, y se presentó a otra licitación para expandir ese contrato. Las finanzas de la compañía están en la mira de bancos panameños y el embajador de Trump lanzó fuertes críticas contra la compañía.
Covelia, la empresa ligada a los Moyano, puso un pie en el negocio de la basura en Panamá








