Con la interna y la definición del liderazgo irresuelta, y a la vez con la incertidumbre sobre las reglas electorales e incluso si finalmente habrá unidad de todos los sectores, en el peronismo brotan los aspirantes en la carrera por suceder a Axel Kicillof en la gobernación bonaerense. La mayoría intendentes, pero también funcionarios y otros dirigentes, en un escenario revuelto en el que por ahora ninguno asoma con una ventaja clara, lo que puede derivar en una nueva disputa y también en la eventual prenda de negociación entre Cristina Kirchner y el actual mandatario. Envalentonados por el triunfo en la elección anticipada del año pasado, los intendentes pujan porque esta vez el postulante a gobernador del peronismo provenga de algún municipio. El último fue Eduardo Duhalde hace un cuarto de siglo, aunque en ese caso con escala en la vicepresidencia.
Por la pelea por el liderazgo en el peronismo, ya hay más de una docena de candidatos para suceder a Kicillof








