El mercado internacional de capitales atraviesa un momento tenso: para financiar sus déficits fiscales las grandes economías del mundo deben pagar cada vez mayores rendimientos, como refleja la caída de la cotización de sus bonos soberanos. Este aumento de las tasas de interés de largo plazo, en particular —pero no solo— en EEUU, preocupa a los inversores y a los ministros de Finanzas, como el secretario del Tesoro de ese país, Scott Bessent, que afrontan costos crecientes sobre muy altos niveles de deuda pública. China, EEUU, Francia e Italia tienen todos deudas públicas superiores al 100% de sus respectivos PBIs y en el caso de Japón la relación supera el 200 por ciento.
Por qué los bonos de un gigante tech ya rinden casi lo mismo que los del Tesoro de Estados Unidos








