El reclamo de la Argentina al Reino Unido por la soberanía de las Islas Malvinas sumó este martes un nuevo capítulo, luego de que el gobierno de Javier Milei presentó ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar una solicitud formal de medidas provisionales para intentar detener el avance de la explotación petrolera del proyecto Sea Lion en el archipiélago La Argentina formuló cuatro requerimientos al organismo internacional, que incluyen impedir nuevas actividades hidrocarburíferas, restringir el uso de información obtenida durante las exploraciones, preservar el medio marino y evitar que el Reino Unido otorgue nuevos permisos para explotar recursos naturales en la zona. En los mercados bursátiles la novedad no llegó a impactar de inmediato en las cotizaciones de las dos principales compañías involucradas en el proyecto Sea Lion: la británica Rockhopper Exploration y la israelí Navitas Petroleum, tal como sí había ocurrido en septiembre y a comienzos de octubre.
Qué pasó con las acciones de las petroleras que operan en Malvinas tras la denuncia del Gobierno argentino








