Unos anteojos capaces de registrar un parpadeo, la tensión de la mandíbula o el pulso de una arteria podrían funcionar sin baterías voluminosas. Investigadores de Northwestern University desarrollaron un sistema de sensores incorporados en gafas que aprovecha la energía de los movimientos del rostro para obtener esas mediciones. La propuesta se suma a los avances en dispositivos destinados al seguimiento de la salud. Sin embargo, los equipos que registran datos del organismo suelen depender de baterías y de recargas periódicas, una condición que puede dificultar su uso continuo. Por eso, los científicos buscaron determinar si acciones mínimas e involuntarias, como pestañear o el latido de una arteria, podían producir la energía necesaria para medir esas señales de forma fiable. El desarrollo, llamado GlassTENG, fue presentado en un estudio publicado en las actas del 2026 ACM International Symposium on Wearable Computers.
Unas gafas inteligentes aprovechan la energía de los parpadeos y la mandíbula para registrar señales del cuerpo








