En West Arnhem, en el norte de Australia, investigadores, guardabosques y propietarios incorporaron inteligencia artificial al monitoreo de la fauna silvestre. La investigación utilizó el sistema MegaDetector para analizar imágenes tomadas por cámaras trampa. Esta iniciativa reunió a Warddeken Land Management, una organización indígena dedicada a la gestión y conservación del territorio, la Universidad Charles Darwin (CDU) y la Organización de Investigación Científica e Industrial de la Commonwealth (CSIRO). La colaboración examinó cómo incorporar la herramienta informática al monitoreo comunitario liderado por pueblos indígenas, conocido por las siglas ICBM, dentro del programa de fauna Mayh, cuyo nombre significa animal. El estudio fue publicado en Conservation Science and Practice y divulgado en Phys.org, su objetivo fue evaluar el uso de esta tecnología sin desplazar los conocimientos, las decisiones ni los empleos de quienes administran el territorio.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.








