Tim Burton renunció a dirigir After Hours cuando Martin Scorsese volvió a interesarse por el proyecto, una decisión que canceló meses de preparación del entonces debutante y abrió paso a una de las películas más particulares de la filmografía del director neoyorquino. El episodio, reconstruido por el actor y productor Griffin Dunne, conecta dos carreras que a comienzos de los años ochenta atravesaban momentos muy distintos. Dunne, protagonista y productor del filme, relató la historia en sus memorias The Friday Afternoon Club. Antes de que Martin Scorsese asumiera la dirección, él y la productora Amy Robinson habían contactado a Burton después de ver Vincent, el cortometraje que el artista realizó durante su etapa en Disney. Aun sin un largometraje en su haber, Burton propuso una visión del guion que convenció a los responsables del proyecto.
El día en que Tim Burton renunció a su debut: así cedió su primer largometraje a Martin Scorsese








