Todos los días, millones de personas reciben alimentación en escuelas, hospitales, centros de asistencia y unidades penitenciarias de todo el país. Solo en la provincia de Buenos Aires, el Servicio Alimentario Escolar alcanza a más de 2,5 millones de estudiantes en 11.700 escuelas públicas distribuidas en los 135 municipios. Un chico que desayuna y almuerza bien en la escuela tiene más posibilidades de concentrarse, de aprender, de completar su trayectoria educativa sin necesidad de repetir un año. Un paciente que recibe una alimentación adecuada durante su internación puede recuperarse antes, ocupar la cama menos tiempo y liberar recursos que el sistema necesita volver a utilizar. Visto así, alimentar a cinco millones de personas, representa una de las inversiones públicas de mayor impacto y, también, una de las menos discutidas.
El desafío de alimentar a cinco millones de personas por día








