En Quito, a 2.850 metros sobre el nivel del mar, las temperaturas pueden ser frescas durante gran parte del año. Sin embargo, esa condición está ligada principalmente a la altitud y no contradice un rasgo central de las latitudes tropicales: cerca del ecuador, las cuatro estaciones tradicionales casi no se distinguen por la temperatura. En esa franja del planeta, el calendario climático suele estar marcado por las lluvias, la humedad y la nubosidad, más que por la sucesión de un invierno frío y un verano caluroso. La explicación comienza con la posición de la Tierra frente al Sol. Su eje de rotación está inclinado aproximadamente 23,5 grados respecto del plano de su órbita, un factor que provoca cambios estacionales notorios en las latitudes medias y altas.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.








