La esperanza es individual, el pesimismo es colectivo. Esa conclusión se desprende del informe de Tendencias Globales 2026 de Ipsos, en el que se muestra una caída de la confianza en el futuro mundial del 28% al 24% respecto del año anterior, en una medición relevada en 37 países. La gente deposita menos expectativa en grandes proyectos y más en sus propias decisiones, cuyo optimismo llega al 55% en la esfera familiar. Se profundiza un marcado escepticismo hacia las instituciones y el 62% en promedio considera que su país va en la dirección equivocada, proporción que se refleja casi idéntica en la Argentina, apenas un punto abajo. Es decir, la mayoría cree que la cosa va mal y no va a mejorar en términos generales. No es una época de grandes causas, y la épica providencial parece focalizada solo en fanáticos y convencidos, que siempre los hay.
Milei y el costo de la paciencia








