El sistema de colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) sumó un nuevo capítulo a la discusión que las empresas y el Gobierno nacional arrastran desde hace meses: quién paga la diferencia entre lo que cuesta mantener un servicio en la calle y lo que ese servicio recibe. Esta vez, las cámaras que agrupan a los operadores pusieron por escrito una advertencia que hasta ahora circulaba en reuniones con funcionarios: si no hay una respuesta, el servicio se va a achicar. Cuatro entidades, CEAP, Cetuba, Ctpba y Ceutupba, que representan a las empresas del transporte público automotor de pasajeros de jurisdicción nacional, difundieron un comunicado conjunto. En el texto sostienen que la situación económica y financiera de las prestadoras “pone en riesgo la continuidad y regularidad de los servicios” y reclaman medidas urgentes.
Más de 100 líneas de colectivos del AMBA advierten que bajarán frecuencias si no se resuelve el problema de rentabilidad








