El peronismo es un rompecabezas desordenado, que nadie sabe si va a poder unirse antes de las elecciones o si terminará dispersado y encerrado, como suelen venir los verdaderos rompecabezas en las cajas. La anticipación del año electoral -que desgasta a cualquiera que quede impregnado de esa lógica proselitista- ha generado en el PJ la necesidad de empezar a construir certezas, para que el transcurso de los días no termine destruyendo la castigada identidad opositora. Hay, a esta altura del calendario, un puñado de incógnitas que atraviesan a todas las vertientes del espacio político, porque de acuerdo a lo que suceda con esas situaciones irresueltas, el camino electoral se modificará.
Las incógnitas que atormentan al peronismo y van a influir en las definiciones electorales








