Pertenecientes a la familia Columbidae, las distintas especies de aves adaptadas al entorno urbano generan dudas entre los vecinos. La tarea de identificar las diferencias entre especies resulta fundamental para comprender su comportamiento y gestionar la convivencia diaria. Dentro de este grupo, las palomas comparten espacios con las tórtolas en las ciudades, donde la acumulación de materia orgánica deshidratada puede desencadenar complicaciones para la salud pública si no se aplican medidas preventivas. La paloma bravía domina el entorno urbano por su estructura robusta La paloma bravía, llamada científicamente Columba livia, constituye la referencia habitual al hablar de fauna alada en las ciudades. Esta especie destaca por un cuerpo robusto y pesado que alcanza una longitud entre 25 y 35 centímetros. Su envergadura, entendida como la distancia entre las alas desplegadas, oscila entre 60 y 70 centímetros, con un peso situado entre 240 y 380 gramos.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.








