Francia recurrió este lunes a toques de queda parciales en varias ciudades para contener una ola de violencia que dejó casi 2.400 detenidos y alrededor de 1.000 agentes heridos durante el fin de semana. El primer ministro, Sébastien Lecornu, ordenó a los prefectos aplicar las restricciones nocturnas tras una reunión de crisis en el Ministerio del Interior, aunque no precisó las localidades alcanzadas por la medida. La decisión se conoció después de que el jefe de gobierno centroderechista presidiera una célula interministerial de crisis centrada en tres frentes: la asistencia económica a comerciantes afectados, la cobertura de seguros y el seguimiento judicial de los responsables de los saqueos. Antes de anunciar los toques de queda, el gabinete de Laurent Nuñez, ministro del Interior, había consultado a varios prefectos para evaluar si las restricciones resultaban útiles en sus territorios.
Francia impone toques de queda parciales tras un fin de semana de saqueos masivos y casi 2.400 detenidos








