La decisión publicada en el Boletín Oficial restringe el acceso a la información sobre el tipo de material, el costo y el proveedor. La medida se enmarca en un contexto de reclamos diplomáticos por la soberanía de las Islas Malvinas y una política de reequipamiento de las fuerzas.
En medio de la tensión por Malvinas, el Gobierno impuso el secreto militar sobre la compra de equipamiento para las Fuerzas Armadas








