Los manifestantes que exigen medidas ante la crisis de la vivienda en Portugal acordaron el martes por la tarde volver a acampar este el miércoles en la plaza del Rossio, en el centro de Lisboa, pese al desalojo policial y a las advertencias del Gobierno. La decisión surgió al cierre de una asamblea popular que incluyó un turno de micrófono abierto. Los asistentes votaron a favor de reinstalar las tiendas de campaña en la plaza. El Cuerpo de Intervención de la Policía de Seguridad Pública (PSP) desmontó el campamento de Lisboa a primera hora del martes. El operativo terminó con 55 detenidos y dos heridos leves, acusados de desobediencia y resistencia a abandonar la vía pública. En Oporto, la Policía ordenó el retiro de las carpas instaladas en la plaza D. João I. La intervención concluyó sin arrestos, después de que los concentrados aceptaran desmontar el campamento de manera voluntaria.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.








