El presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó este miércoles que no cuenta con elementos que sugieran una injerencia extranjera detrás de las protestas violentas que sacuden al país en los últimos días. Sin embargo, sí detectó “manipulación” de los hechos, “incluso por parte de dirigentes extranjeros”, en una alusión que alcanza a su par estadounidense, Donald Trump. “No hay injerencia exterior visible, pero sí una manipulación extranjera de la información que ha dado lugar a comentarios estúpidos, a la vez que inaceptables, de parte de dirigentes extranjeros”, aseguró Macron desde Doha, donde cerraba una gira por Medio Oriente orientada a garantizar el suministro de hidrocarburos. El mandatario no mencionó nombres, pero al ser consultado sobre si se refería a Trump —quien utilizó las revueltas francesas en su campaña electoral para agitar el discurso contra la inmigración—, respondió: “Entre otros”.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.








