En el condado de Mason, en Virginia Occidental, un pequeño bosque de castaños americanos centenarios se convirtió en el centro de una disputa por el Monarch Compute Campus, un centro de datos de inteligencia artificial de casi 1.000 hectáreas que la empresa británica Nscale planea construir con una inversión de hasta USD 20.000 millones. El castaño americano dominó durante siglos los bosques del este de Estados Unidos, con hasta 4.000 millones de ejemplares que alimentaban a osos negros y ciervos y daban madera resistente a la putrefacción. Una plaga llegada desde Asia a comienzos del siglo XX exterminó casi toda la especie en cuatro décadas. El bosquecito en disputa, de poco más de media hectárea, fue plantado en la década de 1970 con semillas de algunos de los pocos ejemplares silvestres que sobrevivieron a la plaga, en los terrenos del antiguo vivero estatal Clements.
Un centro de datos de IA de USD 20.000 millones puso en la mira a un bosque centenario de castaños








