El tipo de cambio prácticamente no se vio impactado por la suba del riesgo país, que esta semana llegó a tocar los 710 puntos básicos para luego retroceder parcialmente hasta los 674 unidades. La debilidad de los bonos no afectó al dólar oficial, que apenas tuvo un leve incremento en lo que va de octubre, pero sí empezó a pasar factura en otra variable financiera: la brecha cambiaria, que ahora roza el 6 por ciento. La caída de las cotizaciones en la deuda en dólares refleja la mayor cautela de los inversores. No existe una única explicación para lo que viene sucediendo desde principios de julio, pero posiblemente sean una serie de factores. Por un lado, el contexto internacional no ayuda con el shock petrolero y la suba de tasas tanto en Europa como en Estados Unidos para contener una inflación creciente.
El salto del riesgo país no alteró al dólar, pero empieza a impactar en la brecha cambiaria








