La endometriosis es una enfermedad inflamatoria crónica y dependiente de estrógenos. Por eso, gran parte de los tratamientos farmacológicos actuales buscan reducir la producción de estas hormonas o modificar su acción. Y funcionan: en muchas pacientes disminuyen la actividad de las lesiones y alivian síntomas como la dismenorrea –dolor menstrual– o el dolor pélvico. Pero no siempre. Algunas mujeres continúan teniendo dolor a pesar del tratamiento hormonal, otras responden solo parcialmente y, en
Fuente: Diario Río Negro — Regionales — ver publicación original.










