La casa de LeBron y Savannah James se revela a través de sus objetos: trofeos, una obra de Jean-Michel Basquiat, un auto intervenido para la familia y un sofá que conserva las conversaciones más importantes. El recorrido por su residencia de Los Ángeles propone mirar cada ambiente desde los usos y los recuerdos que la pareja le asigna.
Hay piezas de colección y tecnología de recuperación física, pero la visita no se detiene en la exhibición. LeBron y Savannah comentan los objetos con bromas, desacuerdos y anécdotas que los devuelven a la rutina doméstica. La cámara los acompaña de una habitación a otra y convierte a la casa en un mapa de su vida familiar y deportiva.
La recuperación de LeBron tiene su propio lugar dentro de la casa
En uno de los primeros espacios aparece una cámara hiperbárica que LeBron conserva desde su segunda etapa en los Cleveland Cavaliers. Él la usa como parte de su recuperación después de entrenar.
Savannah, en cambio, reconoce los beneficios, aunque el formato le resulta demasiado cerrado. “Da sensación de ataúd”, aclara sobre ese modelo.
La escena contiene el código que atraviesa la visita: un artefacto asociado a la exigencia de una carrera profesional también es objeto de discusión cotidiana. Él busca dormir y desconectarse cuando entra; ella imagina una pausa con el celular.
Al lado de esa lógica de preparación, el hogar tiene una pileta de inmersión en agua fría que LeBron James califica como uno de sus sitios favoritos.
Savannah acepta que puede permanecer tres minutos en el agua, aunque no oculta que no le agrada. Sus hijos Bronny y Bryce también la utilizan, según cuentan. La diferencia de opiniones no altera el lugar de ambos elementos en la dinámica de la familia: la cámara y la pileta son parte de la rutina del jugador, y también de las conversaciones de la pareja.
Los cuatro títulos de la NBA reflejan la historia deportiva y familiar de LeBron James
La recorrida continúa frente a los cuatro trofeos de campeón de la NBA que LeBron conserva en su casa, correspondientes a sus títulos de 2012, 2013, 2016 y 2020. Al recordar el primero, conquistado con el Miami Heat, el basquetbolista destacó la importancia de que Savannah y su familia estuvieran presentes durante su segunda temporada en Miami, cuando el equipo logró el campeonato. En tono de complicidad, vinculó esa compañía con el éxito deportivo y bromeó con que la derrota en las Finales del año anterior se debió a que ellos no habían estado allí.
Entre los otros trofeos exhibidos, James también destacó el campeonato de 2020 con Los Angeles Lakers, conseguido en la burbuja de Orlando durante la pandemia de COVID-19.
Para el basquetbolista, ese trofeo tiene el sentido de haber llevado un campeonato a Los Ángeles. Savannah suma su mirada sobre el esfuerzo que requirió volver a disputar una final tras aquella primera experiencia en Miami.
La colección no queda aislada del resto de la casa. Cada pieza activa un intercambio entre ambos y enlaza momentos públicos de la carrera de James con la memoria que construyeron como familia.
Un Basquiat, un Cartier y un brazalete trazan otra intimidad
Una de las obras que muestran es Minor Success, de Jean-Michel Basquiat. LeBron observa allí una de las primeras apariciones de la corona, un símbolo recurrente en el artista, y señala las referencias a Hank Aaron que reconoce en la pintura.
La obra pertenece al patrimonio de Basquiat y tiene licencia de Artestar, Nueva York, de acuerdo con el registro del video de Vogue.
El recorrido cambia de escala cuando Savannah presenta un reloj Cartier Crash de esfera esqueletada. Lo buscó durante seis meses para regalárselo a LeBron en su aniversario, que celebran en septiembre. Los dos dicen que recibir regalos no encabeza sus lenguajes afectivos, aunque la pieza ocupa un lugar especial entre los objetos seleccionados.
Más personal aún es el brazalete que Savannah recibió por su cumpleaños. Lleva grabados los latidos de Bronny, Bryce y Zhuri, junto a la inicial de LeBron en el cierre.
Ella explica que lo usa cuando viaja como una forma de llevar cerca a sus hijos. La elección desplaza el foco de las piezas de lujo hacia un objeto pequeño, ligado a las ausencias temporales y a la vida familiar.
El Mercedes-Maybach y el sofá llevan las fechas y las historias de los hijos
La presencia de los tres hijos vuelve a aparecer en el Mercedes-Maybach S 680 edición LeBron James, uno de dos ejemplares. En el interior están inscriptas las fechas de nacimiento.
- Bronny: 6 de octubre de 2004
- Bryce: 14 de junio de 2007
- Zhuri: 22 de octubre de 2014
El segundo vehículo será subastado y los fondos irán a la LeBron James Family Foundation, según informó Complex.
En el extremo opuesto de ese ambiente único está el sofá del salón, uno de los elementos más antiguos de la casa. Allí cenan, ven películas y conversaron con Bronny sobre su futuro universitario.
La recorrida termina en la cocina, junto a la mesa de dulces que llaman “Dessert Row”: pasteles, brownies y donas que, entre trofeos y obras de arte, completan el retrato de una casa habitada.










