Brasil define este domingo 25 de octubre a su próximo presidente en un balotaje que enfrenta a Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro. Aunque las últimas encuestas anticipan una elección ajustada, los mercados de predicción muestran un escenario completamente diferente: el candidato opositor concentra cerca del 80% de las probabilidades implícitas de victoria en las principales plataformas de apuestas, frente a alrededor del 20% del actual mandatario. La diferencia entre ambos indicadores despertó un fuerte debate sobre la capacidad de las encuestas tradicionales para anticipar los resultados electorales y el papel crucial en las elecciones de los mercados de apuestas.
Según las cotizaciones registradas este domingo por Polymarket, Bolsonaro alcanzaba el 79,6% de probabilidades implícitas de triunfo, mientras que Lula reunía el 21%. El sábado, el senador del Partido Liberal había llegado al 80,2%, lo que refleja una leve caída en las últimas horas. En tanto, Kalshi, otra de las principales plataformas de predicción, también mostraba una diferencia considerable a favor del candidato opositor, con cotizaciones cercanas al 79% para Bolsonaro y al 21% para Lula, según los registros difundidos durante la semana.
Sin embargo, estos porcentajes no representan intención de voto, sino las expectativas de los participantes expresadas a través del precio de los contratos negociados. Elecciones en Brasil: casi u$s200 millones en apuestas sobre el próximo presidente El interés por el resultado electoral brasileño también se refleja en los montos negociados. En Polymarket, el mercado vinculado con las elecciones presidenciales acumulaba alrededor de u$s198 millones en volumen de operaciones, una cifra que evidencia el creciente protagonismo de estas plataformas en los procesos electorales.
A diferencia de las casas de apuestas tradicionales, los mercados de predicción permiten comprar y vender contratos cuyo valor depende de que ocurra un determinado acontecimiento. Por ejemplo, si un contrato que paga un dólar en caso de victoria de Bolsonaro cotiza a u$s0,80, su precio equivale aproximadamente a una probabilidad implícita del 80%. Si el candidato gana, el contrato paga un dólar; si pierde, su valor final es cero.
No obstante, las cotizaciones pueden modificarse rápidamente ante una nueva encuesta, un debate presidencial o cualquier acontecimiento que altere las expectativas de los operadores. La popularidad de estas plataformas también abrió una controversia en Brasil, donde el Gobierno prohibió su funcionamiento no autorizado debido a la falta de regulación y los riesgos asociados al endeudamiento de los usuarios. Pese a las restricciones, las operaciones vinculadas con las elecciones brasileñas continúan activas.
Una de las hipótesis es que determinados usuarios recurren a redes privadas virtuales (VPN) para acceder a las plataformas desde el país. El Ministerio de Hacienda brasileño informó que monitorea la efectividad de las prohibiciones y que podría adoptar nuevas medidas para impedir la oferta irregular de estos servicios. Por qué las apuestas muestran una diferencia tan amplia frente a las encuestas La principal controversia está relacionada con la interpretación de los porcentajes publicados por los mercados de predicción.
Mientras Polymarket refleja una diferencia cercana a los 60 puntos porcentuales entre ambos candidatos, las encuestas tradicionales muestran una competencia mucho más ajustada. El último relevamiento de Quaest, encargado por Globo y difundido el miércoles 21 de octubre, ubicó a Flávio Bolsonaro con el 45% de intención de voto, frente al 44% de Lula da Silva. La diferencia de apenas un punto se encuentra dentro del margen de error de dos puntos porcentuales, por lo que los candidatos permanecen técnicamente empatados.
Por su parte, un promedio de encuestas elaborado por EL PAÍS situó a Bolsonaro con el 50,9% de los votos frente al 49,1% de Lula, una diferencia estrecha que mantiene abierta la disputa electoral. La aparente contradicción responde a que ambos mecanismos miden fenómenos distintos. La desconfianza en las encuestas impulsa a los mercados de predicción El crecimiento de las apuestas electorales también está relacionado con la desconfianza de una parte del electorado hacia las encuestas tradicionales, especialmente después de procesos electorales en los que los sondeos subestimaron el desempeño de candidatos de derecha.
Según Bruno Mattos, coordinador de proyectos del NetLab de la Universidad Federal de Río de Janeiro, estos antecedentes contribuyeron a que determinados sectores consideraran los mercados de predicción como una herramienta potencialmente más confiable. Durante la primera vuelta de las elecciones brasileñas, Bolsonaro obtuvo el 47% de los votos válidos, frente al 45% de Lula, un resultado que consolidó las expectativas de quienes apuestan por el candidato opositor. En las redes sociales, los gráficos de Polymarket se convirtieron en un elemento recurrente del debate político.
Sin embargo, especialistas advirtieron que utilizar sus porcentajes como si fueran encuestas constituye una interpretación incorrecta de la información. Con más de 158 millones de electores convocados a las urnas, Brasil llega a una definición que concentra la atención de la región y de los mercados financieros.










