Blackstone comprometió USD 9.000 millones en el tramo de deuda más riesgoso de un paquete de financiamiento de USD 60.000 millones para que Anthropic pague los chips de inteligencia artificial que alquila a Google, según informó el Financial Times citando a personas con conocimiento de la negociación.
Bajo el acuerdo, llamado Project North Star, Anthropic ofreció a Blackstone un cupón del 10% sobre esos USD 9.000 millones, con un rendimiento total aún mayor una vez sumadas las comisiones y los descuentos de emisión. Emisores con una calificación crediticia similar pagan cerca del 7% en el mercado público de bonos, según el mismo reporte.
El paquete completo se divide en dos tramos: uno senior de USD 42.000 millones, garantizado por Broadcom, y uno junior de USD 18.000 millones del que Blackstone cubriría la mitad. El resto de ese tramo junior se ofrecería a otros inversores en los próximos meses, posiblemente a una tasa menor.
El dinero financiaría la compra de alrededor de 1,5 gigavatios de procesadores TPU, los chips que Google diseña junto con Broadcom para entrenar y ejecutar modelos de inteligencia artificial. Una sociedad de propósito específico sería la dueña del hardware y se lo alquilaría a Anthropic durante cinco años, y los pagos de ese alquiler respaldarían la deuda.
El costo de financiar la carrera de los chips
El cupón ofrecido a Blackstone es más alto que el pagado en junio, cuando Anthropic cerró un financiamiento de USD 35.000 millones liderado por Apollo y Broadcom, con un tramo junior de USD 4.400 millones a una tasa del 8,5%.
La calificadora KBRA le había asignado a Anthropic una nota un escalón por debajo del grado de inversión, y se espera que la nueva deuda junior reciba una calificación similar.
Anthropic reveló en el prospecto de su salida a bolsa, presentado a inicios de octubre, que comprometió USD 125.200 millones en pagos por el alquiler de capacidad de TPU durante cinco años. El financiamiento de Blackstone cubriría apenas una fracción de ese compromiso, lo que sugiere que la compañía necesitará conseguir más deuda en el futuro.
Blackstone y Anthropic no respondieron a los pedidos de comentarios de la prensa sobre los términos exactos del acuerdo, que a mediados de octubre todavía estaba en proceso de colocación entre inversores.
La apuesta de Blackstone por la infraestructura de IA
“Las necesidades de capital son tan enormes que no tienen precedentes en nuestras vidas”, dijo Jon Gray, presidente y director de operaciones de Blackstone, durante la presentación de resultados trimestrales de la firma el 22 de octubre. Gray explicó que gran parte de ese financiamiento debe salir de los mercados privados porque los proyectos todavía no generan ingresos propios.
Gray detalló que Blackstone estructura este tipo de financiamientos de chips de dos maneras: en un nivel junior, junto a empresas de modelos de IA como Anthropic, o en un nivel senior, respaldado por los grandes proveedores de la nube o los fabricantes de chips. La firma, dijo, también evalúa crear vehículos de inversión dedicados exclusivamente a este tipo de financiamiento.
Alrededor del 7% de los USD 1,4 billones que administra Blackstone en activos ya está expuesto a infraestructura de inteligencia artificial, entre deuda y acciones. Gray dijo que la firma prioriza activos físicos con contratos de largo plazo para reducir riesgos, incluida la posibilidad de que el hardware quede obsoleto antes de terminar de pagarse.
No es la primera vez que Blackstone financia la expansión de cómputo de Anthropic: la firma ya era inversora en la compañía antes de sumarse como prestamista, y ambas crearon una sociedad conjunta para impulsar la adopción empresarial de la inteligencia artificial.
El rendimiento exigido a Blackstone también refleja una tendencia: los intereses de la deuda vinculada a infraestructura de IA vienen en alza. Mientras el tramo junior de Project Big Sky pagó 8,5% en junio y el de Project North Star superaría el 10% en octubre, los bonos de CoreWeave, otra empresa de cómputo para IA, llegaron a rendir cerca del 15% en el mercado secundario.
La deuda de Project North Star podría volverse negociable en el mercado institucional conocido como 144A una vez que el financiamiento se desembolse, algo previsto para 2027.










