Punta Bermeja cuenta con más de cuatro mil lobos marinos de uno y dos pelos, siendo una de las reservas más importantes de este ejemplar en el norte patagónico. Foto: Marcelo Ochoa
El Gobierno de Río Negro presentó un proyecto de ley para crear el área natural protegida «Corredor de los Cinco Grandes» en el Golfo San Matías.
La iniciativa propone dividir las más de 270 mil hectáreas de espacio marino-costero en tres categorías de conservación y usos para proteger la biodiversidad, delimitando espacios para la pesca, turismo y desarrollos productivos.
La iniciativa apunta a preservar los hábitats y los desplazamientos de cinco grupos de especies que dan nombre al corredor: orcas, tiburones, delfines, ballenas y lobos marinos, que en muchos casos cuentan con subespecies en peligro.
Entre ellas, se destaca la presencia del delfín de Lahille, siendo una de las variedades más amenazadas en Argentina y catalogada como especie en peligro por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), y la Franciscana, considerada en estado vulnerable ante la captura accidental con redes de pesca.
También se señalan subtipos como la ballena franca austral, el lobo marino de un pelo y el tiburón gatopardo, considerado como vulnerable, y la presencia de crías de orcas en Punta Bermeja y Bahía Rosas.
El área propuesta comprende 273.300 hectáreas de sector costero y marino ubicado entre la desembocadura del río Negro y las áreas naturales protegidas de Punta Bermeja, Pozo Salado, Caleta de los Loros y Punta Mejillón, con una proyección de hasta 12 millas náuticas mar adentro.
A su vez, el «Corredor de los Cinco Grandes», forma parte de los «Golfos Norpatagónicos y Frente Valdés» y el «Corredor Costero Norte de Argentina» dos espacios identificados internacionalmente como Áreas Importantes para la Conservación de Mamíferos Marinos (IMMA).
Además, en los fundamentos del proyecto se señala la presencia de especies como tiburones y rayas frente a Promontorio Belén y Bahía Creek, que comparten espacios de reproducción y desove con el pez gallo, viéndose mutuamente afectados ante la pesca no reglamentada.
El proyecto plantea dividir el área en tres categorías, con distintos niveles de protección y usos permitidos.
En este sentido, la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático estaría encargada de reglamentar qué actividades estarían permitidas, cuáles quedarían prohibidas y cómo se controlaría el cumplimiento de las medidas de protección por zona.
De acuerdo a lo establecido en el proyecto, no se prohibirá la pesca artesanal y productiva en todo el corredor, sino que la actividad se dispondrá en áreas de «uso múltiple», sujetas a pautas de conservación.
Además, la iniciativa prevé la participación de los municipios costeros, pescadores artesanales, instituciones académicas y ambientales vinculadas para el desarrollo de las guias.
La propuesta fue enviada a la Legislatura para ser tratada en la sesión del próximo jueves y, en caso de ser aprobada, la delimitación marítimo-costera se incorporará al sistema provincial de áreas naturales protegidas establecido por la ley M 2669.
Fuente: Diario Río Negro — Regionales — ver publicación original.












