Judi Dench publicará el próximo 3 de noviembre sus nuevas memorias: ¿Es demasiado tarde para huir?; un libro en el que critica la decisión de Netflix de no incluir una advertencia enThe Crown tras la muerte de la reina Isabel II y, al mismo tiempo, comparte con humor y ternura sus encuentros con la realeza británica a lo largo de siete décadas.
El volumen, escrito junto a su colaborador de larga data Brendan O’Hea y publicado por St. Martin’s Press, recorre los 91 años de vida de la actriz: desde su infancia en York hasta una carrera que le valió un Oscar, un Tony, Globos de Oro, premios Olivier y BAFTA. En un extracto exclusivo compartido con la revista People, Dench aborda tanto el episodio de The Crown como sus vivencias personales con la familia real.
La actriz explicó que en 2022 envió una carta al diario The Times no para atacar la serie ni a quienes participaron en ella, sino para cuestionar la negativa de Netflix a agregar un aviso similar al que se usó en Philomena —“Basada en una historia real”—.
“Sin ninguna advertencia, la serie parecía presentar conversaciones inventadas como si fueran hechos reales, difuminando la línea entre la precisión histórica y el sensacionalismo burdo”, señaló. Según Dench, cuando se retrata a personas que aún viven —o que fallecieron hace poco tiempo—, existe una responsabilidad que no debe ignorarse.
La carta generó la reacción del guionista de la serie, Peter Morgan, quien le escribió para expresarle su decepción. Dench reconoció que algunos actores involucrados probablemente compartían la postura de Morgan, porque “es como si uno de los tuyos se volviera contra ti”. Aun así, consideró necesario pronunciarse: le pareció injusto e insensible hacia la difunta reina, que había fallecido hacía muy poco.
Más allá de la polémica, las memorias revelan un costado íntimo y a menudo cómico de la relación de Dench con la realeza. Su primer encuentro con un miembro de la familia real no fue con la reina, sino con el príncipe Felipe, duque de Edimburgo, en 1951, durante el Festival de Gran Bretaña.
Tenía 16 años cuando el príncipe asistió a una representación del Ciclo de Misterios de York, que no se había puesto en escena en 400 años. En la fila posterior al espectáculo, Felipe señaló el tocado de su madre y preguntó qué significaba. “Ella respondió: ‘No significa nada. Es lo que la gente usaba en la Edad Media’, y luego él siguió adelante”, recordó la actriz.
De la reina Isabel II, Dench destaca su capacidad para hacer sentir cómodos a quienes la rodeaban. En una ocasión, un grupo de invitados esperaba en el Palacio de Buckingham cuando las puertas se abrieron y lo primero que irrumpió fue el repiqueteo de pequeñas patitas: media docena de corgis que olfatearon el aire y se dirigieron directamente a la mesa. “En tiempos de Shakespeare, los heraldos de la realeza habrían sido trompeteros y mensajeros, no perritos rechonchos”, describió con humor.
Las memorias también rescatan una anécdota sobre la princesa Margarita. Tras asistir a la obra The Promise en el West End durante la década de 1960, la princesa invitó a Dench a cenar al Palacio de Kensington. La actriz llegó tarde y la cena ya había terminado. Margarita le entregó un plato en una bandeja y le dijo: “Nos sentaremos todos a verte comer. ¡Ñam, ñam, ñam!”.
Dench también se refirió al aspecto más doloroso de revisar su vida para el libro. “Lo más difícil fue tener que revivir el momento en que murió mi esposo, Michael [Williams]. Todavía lo extraño. Incluso ahora, 25 años después, me lo imagino entrando por la puerta principal”, confesó a People.












