“Hoy tenemos por delante varias semifinales en los deportes de conjunto. También los deportes individuales, como natación, nos están dando muchos réditos, y el atletismo también. Estamos transitando un cuarto día de competencia con muchas expectativas”, señaló el Secretario de Deporte, Simón Miravete.
Para las y los jóvenes, los Juegos representan mucho más que competir por una medalla. Son la oportunidad de poner a prueba el trabajo de todo un año, compartir experiencias con deportistas de otras provincias y regiones chilenas y crecer dentro y fuera de la cancha, en uno de los principales encuentros deportivos de la Patagonia.
Un trabajo que comienza mucho antes de competir
La participación rionegrina requiere una organización que empieza meses antes de cada viaje. Para conformar los seleccionados provinciales, la Secretaría de Deporte llevó adelante evaluativos y concentraciones en distintas localidades, con el trabajo de sus equipos técnicos y el acompañamiento de clubes y federaciones.
El subsecretario de Competencias y Recreación, Aníbal Francischelli, destacó la magnitud de la tarea logística y la articulación necesaria para concretar la participación.
“Tuvimos clasificatorios en la provincia, recorriendo todo el territorio con los equipos técnicos y el apoyo de las federaciones. Después vino el pedido de la documentación correspondiente y toda la logística para trasladarnos”, detalló.
A ese proceso se suman la coordinación de los traslados, el alojamiento, la alimentación y la asistencia durante la competencia, aspectos fundamentales para que las y los deportistas puedan concentrarse en sus objetivos deportivos.
En ese sentido, Miravete valoró el compromiso del personal de la Secretaría, tanto de las áreas administrativas como de las técnicas. “Hacen un trabajo inmenso para que nuestros deportistas rionegrinos se hospeden y coman de la mejor manera. Siempre estamos agradecidos con todo el personal”, expresó.
El deporte como política pública y encuentro patagónico
Los Juegos de la Araucanía forman parte de una política deportiva que promueve la participación juvenil, el desarrollo de talentos y el acceso a competencias de alto nivel. Al mismo tiempo, sostienen un espacio de integración entre la Patagonia argentina y el sur de Chile, donde el deporte funciona como punto de encuentro entre jóvenes de ambos países.
Con más de tres décadas de historia, el certamen fortalece los vínculos regionales y pone en valor el trabajo conjunto de las provincias, las regiones chilenas, las instituciones y las federaciones deportivas.
Una vez finalizada la competencia en Chile, Río Negro continuará con su calendario deportivo: la delegación que participará en los Juegos Nacionales Evita viajará a Mar del Plata para representar a la provincia, en una nueva instancia de encuentro y desarrollo para cientos de jóvenes deportistas.












