El líder de Israel Beitenu, Avigdor Líberman, descartó este viernes cualquier posibilidad de que su partido se sume a un pacto con las listas árabes para desplazar del poder a Benjamín Netanyahu, al calificar de “terrorismo” el respaldo de un legislador árabe a la denuncia de genocidio contra Israel en la Corte Internacional de Justicia.
A través de su cuenta de Facebook, Líberman fue tajante: “¡No nos sentaremos con los partidarios del terrorismo! Quien quiera apoyar a los terroristas será maldito. Ese no es el sitio de Israel”. La formación derechista obtuvo siete escaños en las elecciones celebradas el martes en Israel.
El dirigente centró su crítica en Ofer Cassif, legislador de la Lista Conjunta árabe, a quien acusó de respaldar el proceso que Sudáfrica impulsó contra Israel en La Haya tras los ataques del 7 de octubre de 2023. “Después del 7 de octubre, Ofer Cassif (de la Lista Conjunta árabe) apoyó un proceso iniciado por Sudáfrica contra Israel en la Corte Internacional de Justicia en La Haya, en el que se afirmó que Israel está cometiendo genocidio y afirmó que ‘el ejército israelí está llevando a cabo actos terroristas’”, lamentó Líberman en la misma publicación.
Con ese argumento, el líder de Israel Beitenu cerró la puerta a que su bloque negocie con las dos agrupaciones árabes que ingresaron al Parlamento: Raam y la Lista Conjunta. Líberman había afirmado un día antes que “la única coalición concebible” era una sin Netanyahu, aunque sugirió que toleraría al resto del Likud en un eventual gobierno.
La postura de Líberman no es nueva respecto del primer ministro en funciones. El dirigente ha sido crítico con la gestión de Netanyahu antes y después de los ataques del 7 de octubre de 2023, lo que descarta de plano cualquier asociación entre Israel Beitenu y el Likud mientras Netanyahu continúe al frente del Gobierno.
Un resultado electoral sin mayoría clara
La Comisión Electoral Central (CEC) de Israel publicó en la madrugada del viernes los resultados definitivos de los comicios del martes, que otorgaron la victoria al Likud de Netanyahu con 27 escaños y 53 asientos para su coalición en conjunto. En segundo lugar quedó el partido opositor Yashar!, liderado por el ex general Gadi Eisenkot, con 21 escaños.
El bloque anti Netanyahu sumó así 48 escaños, lejos de los 61 necesarios para gobernar. Las listas árabes, que obtuvieron 19 diputados en el mejor resultado de su historia, resultan clave para que cualquiera de los dos bandos alcance la mayoría parlamentaria.
Pese a ese peso numérico, la mayor parte del bloque opositor, integrado por formaciones de derecha dura sionista y ex militares de alto rango, aseguró durante la campaña que no pactaría con las listas árabes. Dentro de esa coalición, sólo Los Demócratas, considerados de izquierda en Israel, tendieron la mano a los legisladores árabes con el objetivo de impedir que Netanyahu continúe en el cargo.
Ante la negativa de Líberman tanto hacia Netanyahu como hacia las listas árabes, y con sus siete escaños resultando fundamentales para que el bloque opositor pueda conformar gobierno, la repetición electoral se perfila como un escenario que no puede descartarse.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.












