El Tribunal Oral Federal N° 5 retomará este lunes, desde las 10, el debate por las sociedades hotelera e inmobiliaria de la familia Kirchner. La Fiscalía investiga un presunto circuito de lavado de activos.
Este lunes a partir de las 10 de la mañana se realiza la tercera audiencia del juicio por los casos Hotesur-Los Sauces , en el que la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner se sienta otra vez en el banquillo de los acusados. Para la Justicia la empresa hotelera y la inmobiliaria de la familia Kirchner se usaron para blanquear fondos.
Entre los principales acusados se encuentran Cristina Kirchner y Máximo Kirchner. La expresidenta está señalada como presunta jefa de una asociación ilícita y enfrenta, además, acusación por lavado de activos y recepción de dádivas. Su hijo, en tanto, está imputado como presunto organizador de esa asociación.
Durante las primeras audiencias ante el Tribunal Oral Federal N°5, se comenzó con la lectura del requerimiento de elevación a juicio de Los Sauces, en donde la Fiscalía expuso su hipótesis sobre cómo funcionaba la ruta del dinero entre las empresas de Lázaro Báez, Cristóbal López, Fabián De Sousa y el Grupo Indalo y la inmobiliaria de la familia Kirchner.
La hipótesis central de la acusación judicial sostiene que ambas firmas funcionaron como vehículos de reciclaje de fondos ilegales provenientes, en su origen, de las licitaciones de obra pública vial en Santa Cruz y de beneficios otorgados a empresarios afines.
La acusación, presentada por el fiscal Diego Velasco , investiga una “compleja maniobra delictiva” a través de la que los expresidentes Néstor y Cristina Kirchner, con colaboración de sus hijos Máximo y Florencia Kirchner, “montaron una matriz de corrupción en distintas áreas del Estado” para “enriquecer ilegítimamente” a “empresarios amigos” como Lázaro Báez, Cristóbal López y Fabián De Sousa, ya la propia familia.
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