El Reino Unido tiene menos de 100 días para cerrar definitivamente su red telefónica analógica. Openreach, la empresa que gestiona gran parte de la infraestructura de telecomunicaciones del país, fijó el 31 de enero de 2027 como fecha límite para que empresas y hogares completen el paso a servicios digitales antes del apagón definitivo de la red de cobre.
Según informó Euronews, el operador de red del grupo BT (British Telecom, la principal compañía de telecomunicaciones del Reino Unido) calcula que alrededor de un millón de conexiones basadas en cobre permanecen activas en todo el territorio. De ese total, unas 300.000 se encuentran en instalaciones empresariales. Openreach advirtió que mantener esos sistemas sin actualizar “plantea graves riesgos operativos, de seguridad y de cumplimiento normativo”.
El apagón afecta a muchos más dispositivos que el teléfono fijo
La desconexión de la red de cobre alcanza a un espectro mucho más amplio de equipos del que muchos usuarios imaginan. Los terminales de pago con tarjeta, los teléfonos de emergencia en ascensores, los paneles de alarma contra incendios, los sistemas de seguridad y los dispositivos de control de acceso a puertas también dependen de esa infraestructura.
Todos esos equipos podrían quedar fuera de servicio si sus titulares no completan el cambio a alternativas digitales a tiempo. La situación afecta de manera particular a pequeñas y medianas empresas que, en muchos casos, todavía no iniciaron la migración.
James Lilley, director de All-IP del operador, señaló en declaraciones recogidas por Euronews que “las empresas y organizaciones que retrasan la acción se lo están poniendo más difícil a sí mismas. Instamos a actuar ahora, revisar los servicios analógicos restantes y trabajar con el proveedor de comunicaciones en un plan de migración desde hoy”.
Quien no migre a tiempo pagará tarifas más altas
La presión económica ya se siente. El operador duplicó los precios de alquiler de las líneas heredadas el 1 de octubre de 2026 y prevé nuevas subidas a partir de febrero de 2027. Los clientes que no completen la migración podrían ser derivados de forma automática a un sistema temporal de último recurso que solo admite llamadas esenciales.
Esa prestación de contingencia será significativamente más cara que cualquier alternativa digital disponible. Para los hogares que deseen conservar una línea fija, el cambio no implica perder el servicio: el teléfono pasará a conectarse al router y funcionará a través de internet, sin modificaciones perceptibles para el usuario.
Los clientes con telefonía fija, pero sin banda ancha, conforman un grupo cada vez más reducido. El regulador británico, Ofcom, señaló que BT incrementó el alquiler para ese segmento en 1 libra (USD 1,34) mensuales desde el 31 de marzo de este año, con la garantía de no aplicar nuevas subidas durante doce meses. Las tarifas de llamadas se mantuvieron sin cambios y el organismo indicó que continuará supervisando los precios para esos usuarios.
El abandono de la telefonía tradicional avanza a paso firme en el país. Según datos de Ofcom, más de un millón de hogares optaron por conexiones exclusivas de banda ancha en el año cerrado en julio de 2025, una tendencia que refleja un cambio de hábitos consolidado.
Europa apunta al cierre total de las redes de cobre para 2035
El caso del Reino Unido no es un fenómeno aislado. Noruega y España ya cerraron sus redes de cobre, y la Unión Europea impulsa que todos sus Estados miembros hagan lo mismo antes del 31 de diciembre de 2035, con excepciones limitadas.
Bajo ese esquema, los países miembros deberían presentar planes nacionales antes de 2029 para la retirada progresiva del cobre entre 2030 y 2035. El marco comunitario incluye salvaguardias que exigen una comunicación clara sobre las fechas de desconexión y garantías de continuidad durante la transición.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.












