Preparar masa casera para empanadas criollas es más sencillo de lo que parece. Con pocos ingredientes y un truco fundamental, podés conseguir tapas flexibles, sabrosas y resistentes al relleno.
Las empanadas criollas son uno de los clásicos indiscutidos de la cocina argentina. Aunque existen muchas variedades de relleno, hay un detalle que puede transformar por completo el resultado: una buena masa casera, suave, fácil de estirar y que no se rompa durante la cocción.
Prepararla en casa no requiere conocimientos especiales ni ingredientes difíciles de conseguir. Con harina, grasa, agua y sal es posible conseguir tapas tradicionales, ideales para empanadas al horno o fritas. El secreto está en utilizar una salmuera tibia, trabajar bien la masa y respetar el tiempo de descanso.
Esta receta rinde aproximadamente 18 a 20 tapas medianas, dependiendo del grosor y del tamaño elegido.
Opcional: reemplazar la grasa por manteca, aunque el sabor y la textura serán ligeramente diferentes.
1. Preparar la salmuera. Calentá ligeramente el agua y disolvé la sal. Es importante que esté tibia, pero no hirviendo.
2. Incorporar la grasa. Colocá la harina sobre la mesada o en un recipiente amplio y formá un hueco en el centro. Agregá la grasa blanda y comenzá a integrarla.
3. Agregar el agua. Incorporá la salmuera de a poco, mezclando hasta formar una masa uniforme. Si es necesario, ajustá con pequeñas cantidades de agua.
4. Amasar. Trabajá la preparación durante unos 8 a 10 minutos, hasta conseguir una masa lisa, firme y flexible, que no se pegue a las manos.
5. Dejar descansar. Formá un bollo, cubrilo con film o un repasador limpio y dejalo reposar entre 20 y 30 minutos. Este paso es fundamental para que resulte más fácil estirarla.
6. Estirar y cortar. Con ayuda de un palo de amasar, estirá la masa hasta alcanzar unos 2 o 3 milímetros de espesor. Cortá círculos de aproximadamente 12 a 14 centímetros de diámetro.
7. Rellenar y cerrar. Colocá el relleno elegido en el centro de cada disco, humedecé ligeramente los bordes si es necesario y cerrá con un repulgue firme.
8. Cocinar. Para hacerlas al horno, colocá las empanadas en una placa y cocinalas a unos 220 °C durante 12 a 18 minutos, hasta que estén doradas. También podés freírlas en aceite o grasa caliente, hasta que tomen color.
Uno de los errores más comunes es estirar la masa inmediatamente después de amasarla. Cuando esto ocurre, puede contraerse, resultar difícil de manejar o romperse al intentar rellenarla.
El descanso permite que el gluten se relaje y que la masa adquiera mayor elasticidad.
Sí. Una de las ventajas de esta preparación es que se puede hacer con anticipación.
La masa cruda, bien envuelta para evitar que se seque, puede conservarse en la heladera durante 24 a 48 horas.
También es posible congelar los discos separados con papel apto para alimentos y guardarlos en una bolsa o recipiente hermético durante aproximadamente dos meses.
Al momento de utilizarlos, conviene descongelarlos en la heladera para que recuperen su flexibilidad.
Con apenas cuatro ingredientes y un poco de paciencia, la masa casera para empanadas criollas puede convertirse en una alternativa práctica, económica y deliciosa para cualquier comida familiar.
Fuente: Diario Río Negro — Regionales — ver publicación original.












