Una cadena de cines de los Países Bajos prepara un experimento tan curioso como inédito: hipnotizar a 30 espectadores para que vean “por primera vez” su película favorita, aunque ya la conozcan de memoria. El evento tendrá lugar el 9 de noviembre en el Pathé Buitenhof de La Haya, organizado por Pathé, una de las principales empresas del sector en el país.
Según informó la cadena alemana DW, la iniciativa se llama Pathé Rewind y nació del deseo que comparten muchos cinéfilos de revivir la emoción del primer visionado. La compañía recurrió a la hipnosis para intentar que los voluntarios dejen temporalmente en segundo plano los recuerdos de un filme que ya conocen, con la esperanza de vivirlo como si fuera nuevo.
Los participantes eligieron entre cuatro clásicos y las plazas son limitadas
Las inscripciones estuvieron abiertas del 26 al 29 de octubre. Los candidatos debían seleccionar uno de cuatro títulos: The Matrix, Se7en, La La Land e Interstellar, con la condición de haberlo visto al menos una vez. Pathé proyectará el filme que concentre más solicitudes y solo ingresarán quienes lo hayan elegido.
Las plazas son gratuitas, aunque exclusivas para mayores de 18 años residentes en los Países Bajos. El hipnotizador Victor Kraemer —con más de tres décadas de trayectoria en la especialidad, según la empresa— dirigirá el proceso en dos etapas: una sesión individual en línea entre el 30 de octubre y el 8 de noviembre, y una intervención grupal en la sala momentos antes de la proyección.
Pathé aclara que la propuesta no busca demostrar la eficacia científica de la hipnosis
Por su parte, Imke van Schaaijk, directora de Marca, Relaciones Públicas y Comunicación de Pathé, señaló que muchos espectadores comparten el anhelo de asombrarse otra vez con sus filmes favoritos. “Con REWIND vamos un paso más allá”, afirmó en el comunicado corporativo, según recogió DW.
La propia compañía advirtió que el objetivo no es validar la hipnosis como técnica, sino explorar si puede ayudar a recuperar la sensación de descubrir una historia ya conocida. Las condiciones legales precisan que las sesiones podrían no producir el efecto esperado y que Pathé no asume responsabilidad por sus posibles consecuencias. La participación es voluntaria y cualquier asistente puede interrumpirla cuando lo desee.
El portal AV Club catalogó la convocatoria como un truco publicitario y cuestionó la validez de los resultados si estos dependen de los testimonios de los asistentes en un contexto promocional. El medio también puso en duda el perfil de Kraemer, quien incluye entre sus prácticas la programación neurolingüística y la llamada sanación cuántica.
La iniciativa se enmarca en una tendencia más amplia: el regreso a las salas con títulos clásicos. Con su programa Pathé Classics, la empresa viene recuperando filmes que marcaron generaciones, desde Titanic hasta Atrápame si puedes, en un ciclo dedicado a la filmografía de Leonardo DiCaprio.
La ciencia ya intentó antes borrar el recuerdo de una película
El experimento de Pathé no es el primero en cruzar hipnosis y memoria cinematográfica. En 2008, investigadores publicaron en la revista científica Neuron un estudio en el que los participantes vieron un documental y regresaron una semana después para someterse a una sesión de hipnosis. Quienes mostraron mayor susceptibilidad a la sugestión poshipnótica recordaron menos detalles del material visto; sin embargo, cuando los investigadores emitieron una señal de recuperación, la memoria volvió.
El hallazgo es relevante: la hipnosis no borró los recuerdos, sino que dificultó temporalmente el acceso a cierta información, y solo en personas especialmente receptivas a la técnica. Ninguno de los sujetos olvidó el documental por completo. Esa evidencia científica alimenta el escepticismo sobre si el método podría funcionar con alguien que, por ejemplo, vio Interstellar media docena de veces.
El 9 de noviembre se sabrá si alguno de los 30 voluntarios logra sorprenderse de nuevo ante una historia que ya conoce al detalle.












