Cientos de miles de personas están convocadas a participar este jueves en una jornada de huelgas y manifestaciones en Francia para reclamar aumentos salariales y mejores condiciones de vida, en una nueva protesta contra el Gobierno de Emmanuel Macron que reunirá a sindicatos, jóvenes, agricultores y los llamados chalecos amarillos.
Las organizaciones sindicales esperan una movilización de entre 500.000 y 700.000 personas fuera de París, además de entre 40.000 y 80.000 en la capital. La convocatoria se produce en un contexto de creciente malestar social por la pérdida de poder adquisitivo, el aumento de los precios de los carburantes y el ajuste fiscal previsto por el Gobierno en los presupuestos de 2027.
A los reclamos sindicales por mejores salarios se sumarán los jóvenes, que desde septiembre protestan por las condiciones de estudio; los chalecos amarillos, que retomaron sus movilizaciones en octubre contra el costo de la vida, y sectores agrícolas.
Las protestas de los últimos meses, algunas de ellas marcadas por disturbios y saqueos, como ocurrió el 17 de octubre, representan un nuevo desafío para el presidente Emmanuel Macron, quien deberá abandonar el poder en mayo.
“Va a ser una bonita movilización”, anticipó Marylise Léon, líder del sindicato CFDT, quien comparó la convocatoria con las manifestaciones multitudinarias de 2023 contra la reforma que elevó la edad de jubilación de 62 a 64 años, impulsada por Macron. En aquella ocasión, las autoridades contabilizaron cerca de 1,3 millones de manifestantes en algunas jornadas.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, anunció la movilización de 70.000 policías y gendarmes para el operativo de seguridad y prometió “una respuesta extremadamente firme” ante posibles desórdenes.
El alcance de la huelga todavía es incierto. Sin embargo, la líder del sindicato CGT, Sophie Binet, llamó a “acudir masivamente” a las marchas para que “se tengan en cuenta [las] reivindicaciones, empezando por un aumento salarial”.
Los sindicatos reclaman al Gobierno y a las patronales una revalorización del salario mínimo interprofesional, un incremento general de los salarios, mayor justicia fiscal y la preservación de los servicios públicos.
El salario mínimo es el único en Francia que registra actualizaciones automáticas. El ministro de Trabajo, Jean-Pierre Farandou, afirmó el martes que “espera” poder realizar anuncios “en torno al 5 de noviembre”, aunque no precisó cuáles.
El poder adquisitivo, en el centro del malestar
El encarecimiento de los carburantes y el fuerte ajuste fiscal previsto por el Gobierno en los presupuestos de 2027 alimentaron el malestar social, que creció desde finales del verano. Una de cada dos personas declara que tiene dificultades para salir adelante con los recursos de su hogar, según un barómetro publicado el miércoles por varias organizaciones, entre ellas la CFDT.
El Gobierno también enfrenta cuestionamientos por su respuesta a las movilizaciones. Tras los disturbios del 17 de octubre, que tuvieron repercusión internacional, las autoridades reforzaron los efectivos policiales e incluso prohibieron las manifestaciones en los centros de las ciudades.
Asociaciones de jueces y abogados, sindicatos y organizaciones de defensa de los derechos humanos denunciaron un “giro autoritario” y advirtieron que las medidas oficiales pervierten el Estado de derecho para silenciar “toda voz discordante”.
“Esto ha provocado una reacción por parte de personas que habitualmente no se expresan mucho” y que empiezan a decir que “esto estaba llegando demasiado lejos”, señaló Fabrice Fort, delegado de la CGT en la empresa automotriz Renault Trucks, que anticipó una fuerte participación en la huelga.
Las movilizaciones también tendrán continuidad durante las próximas semanas. Los chalecos amarillos convocaron a una concentración para el sábado en la plaza de la Concordia de París, pese a que la convocatoria fue prohibida.
Además, junto con sindicatos y asociaciones por el derecho a la vivienda de Italia, Portugal, España, Bélgica, Grecia y Reino Unido, llamaron a realizar manifestaciones coordinadas a finales de noviembre contra el elevado costo de la vida.
(Con información de AFP)












